Como no podía ser menos, porque cada vez somos más

¡Eh tú! ¿Lo has sentido? Y tú… ¿Lo has visto? Y ¿Qué habéis hecho? ¿Qué estamos haciendo? Seguramente menos de lo que podríamos y deberíamos…
Pues no, yo no digo amén, yo aporto y me comporto de la mejor manera que sé y puedo para visibilizar y gritar que, NO es NO, que tanto hombres como mujeres somos creador@s y destructor@s de roles y de estereotipos, que ésta es una lucha de todo el mundo y que mejor hacerla desde la consciencia y la conciencia, que hay que EDUCAR, DENUNCIAR, REIVINDICAR y ESTAR  y que fliparía si algún día dejara de escribir sobre este tema, ese día sería la mujer más feliz del planeta y por fortuna, me consta, que muchas más personas lo sentirían así. Porque cada vez somos más, como no podía ser menos.

Economía de la atención, infoxicación, hipermedia y otras lindezas

¿Economizas tu atención? ¿Padeces infoxicación o asfinfoxicación? ¿Prosumes y/o consumes?
En primer lugar, confesar que estoy redactando esta entrada, con música en youtube, correo electrónico abierto, tres perfiles profesionales de RRSS activos y el teléfono al lado. Dicho esto, queda claro que la infoxicación, está presente en mi vida, en ocasiones incluso me sacaría de la manga el término, asfinfoxicación, pues es tanta la información que me llega y a un ritmo tan vertiginosos, que en muchas ocasiones resulta muy complicado gestionarla y me puede llegar a asfixiar.
Dicen que diariamente recibimos una media de 3.000 impactos de información y Dunbar apunta que el ser humano no está preparado para relacionarse plenamente con más de 148/150 personas, que la hipermedia hace que nuestra lectura no sea lineal, que el condicionamiento operante y el continuo motivacional nos puede crear adicción a las RRSS y que las tecnologías persuasivas, diseñadas con el objetivo de modificar los comportamientos o actitudes de los usuarios a través de su uso, tienen la capacidad de captar un gran porcentaje de nuestra atención y por ende de nuestro tiempo.